Enrico Barbizi comparte con bailarines y actores en su ciclo virtual “Danzas con mis músicas”

El último 22 de marzo, dos días después de compartir su más reciente canción y videoclip –Ella y el frío-, Enrico Barbizi comenzó a enfrentar la cuarentena con una propuesta audiovisual desarrollada meticulosamente en su fanpage de Facebook y en su perfil de Instagram: “Danzas con mis músicas”.

Así, el músico cordobés inició una serie de publicaciones que, por continuidad y concepto, lo destacaron dentro del frondoso volumen de contenido digital surgido en tiempos de pandemia y aislamiento social.

“Hace unos días, apenas empezó esta cuarentena, buscando maneras de pasar el tiempo creativamente y continuar haciendo cosas, se me ocurrió la idea de compartirle mi música a muchos bailarines y artistas de las artes escénicas e invitarles a que se dejen llevar con la música, que prepararan alguna pieza con el cuerpo y que se filmaran”, comenta el compositor.

“Después ellos me mandan el video, yo me pongo a editarlo con mis herramientas rudimentarias (pero con mucho amor), y desde hace un tiempito los he empezado a compartir”, añade sobre esta particular dinámica que ya lleva 13 capítulos y prevé, por lo menos, 14 más.

“Estoy muy contento porque muchos artistas se han prendido”, comenta Barbizi sobre los 27 colaboradores que ya se sumaron a su iniciativa virtual. Sin soplar ni repetir, quienes le ponen el cuerpo a los videos son: Gabriela y Julia Bondone, Santiago Bernardi, Adrián Andrada, Chiqui La Rosa, Sandra Criolani, Gisela Gil, Bel Ghioldi, Valentín Rodríguez, Marcelo Comandú, Evangelina Rossia, Mishqui Bailone Bringas, Julieta López, Vicky Rosso, Flor Baigorri, Lana Huayra, Anita Balliano, Andrea Bonutto, Daniela Ferreyra, Mel Gómez, Naty Bazan, Lalu Martin, Anttonela Fissore, Eleo Alasino, Eugenia Pico, Anita Linder y Ariana Andreoli.

“Estoy impresionado de la enorme cantidad de maneras diferentes de decir con el cuerpo y de cómo interpretan mi música. Es algo muy hermoso y se arma una sensación de comunidad y reciprocidad muy importante, sobre todo en estos tiempos”, reflexiona el músico.

Música y algo más

Respecto a cómo se dio el proceso de selección, el músico relata: “El primer criterio fue mi deseo de seguir generando propuestas interesantes y que el hecho de tener que estar cuidandonos en nuestras casa y no salir no devenga en falta de creatividad y acción”.

“La mayoría de los artistas que le pusieron el cuerpo a mis obras han sido compañeros y compañeras en algún proyecto en el pasado. A partir de allí, abrí la invitación a quien quisiera y me escribieron para participar más artistas. Y, por último, yo fui linkeando a partir de comentarios con otros artistas con los que no había trabajado pero que son referentes en las artes escénicas y la danza”, añade el músico.

Con 27 años de experiencia haciendo música para teatro, danza, cine y televisión, Barbizi está acostumbrado a generar cruces entre disciplinas y a componer obras que transcurran en tándem con otro lenguaje expresivo sucediendo en paralelo.

“La música ‘por encargo’ es un gran entrenamiento. Me ha tocado trabajar con directores y directoras que sabían específicamente que querían del sonido musical y otres que me dieron absoluta libertad”, comenta Barbizi.

“Es uno de los trabajos que más me gusta hacer porque allí la música pasa a estar ‘en función de’ y, como en la matemática, una función se resuelve en relación a todos los elementos”, explica él. “La música deja de ser ‘lo más importante’ o ‘lo único’ para pasar a ser parte de un todo que la excede por completo”, resume.

Por lo pronto, “Danzas con mis músicas” da cuenta de eso que transmite Barbizi con sus palabras. En los videos publicados hasta ahora pueden verse expresiones de los más disímiles, todas surgidas como respuesta a una pieza compuesta con otra intención original.

“La idea es que los videos salen cuando salen”, dice, para no comprometerse formalmente a respetar el ritmo de “uno por día” que viene sosteniendo hasta ahora.

“Es una invitación para que pasen el tiempo viendo piezas interesantes y para que disfruten del arte hecho acá en casa”, agrega en relación al sentido particular de la propuesta en tiempos de cuarentena.

Y cierra con una interesante lógica de reciprocidad entre campos afines pero separados: “Es una buena manera de que circulen haceres creativos en tiempos difíciles. De dar y recibir compañía y de que gente de la danza conozca mi música y gente de la música conozca a estos artistas increíbles”.

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Foto: Gentileza Enrico Barbizi

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