Rodrigo Carazo presenta “Octógono”: un viaje multicultural de canciones profundas

Un disco compartido que retrata una forma de sentir y hacer circular la música. Canciones con el pulso de los viajes, melodías convidadas y aromas a mundo, aunque a su vez con un anclaje en Córdoba y Argentina, junto a su cada vez más consolidada escena de cancionistas. Así es Octógono, el último disco de Rodrigo Carazo que se publicó hace algunos días, a mediados de mayo.

A falta de conciertos en vivo, el cantautor cordobés buscó una original manera para presentarlo y palpar las sensaciones que producía la escucha de los temas en el público y su entorno íntimo. Realizó un escucha colectiva en su perfil de YouTube en la que él mismo brindaba información y comentarios de cada una de las 10 canciones que componen el álbum, generando un interesante ida y vuelta a través del chat del canal de videos.

"En este disco comparto un periodo de mi vida, algo así como un almanaque de ese tiempo (2017-2020): la casa, el viaje, amistades, charlas, miradas, conciertos, mates. En fin, un compendio de experiencias vividas y traducidas al mismo tiempo en canciones", introduce Carazo sobre el trabajo editado en formato digital a través de Elefante en la Habitación, un sello destacado de la escena argentina que estuvo detrás del último disco de Liliana Herrero (
Canción sobre canción
) o el ambicioso proyecto Triángula, por citar sólo dos nombres.

La gran noticia es que también será editado en Japón. "Es una edición especial a través de Shagrada Medra, el sello que lleva adelante Carlos Aguirre. Para mí es toda una alegría poder ser parte del catálogo de semejante entidad cultural. Soy seguidor y escucha de todos los discos que se han editado allí.

Precisamente junto al músico entrerriano, Carazo presentó el año pasado una serie de conciertos en los que mostró algunas canciones de este nuevo disco. Hora mínima y Mis ideas fueron los dos adelantos que junto a sus respectivos videos sirven como muestrario del costado minimalista que también tiene Octógono.

La casa y el intercambioSegún relata el inquieto cantautor, el nombre del disco deviene del espacio que fue su casa durante los últimos años y en el que se grabaron casi todas las canciones, un pequeño octógono en las Sierras de Unquillo. "Por supuesto que la palabra además tiene muchas más aristas para pensar un concepto. Por ejemplo, la aparición de lo circular (cielo) en la superposición de dos cuadrados (tierra), o la relación entre el ocho y el infinito. Una vez que apareció esa idea, potencié la lista de canciones en esa dirección", explica.

Sobre las temáticas de las canciones, Carazo las divide en tres grupos. Las que hablan de "diferentes ángulos del tiempo" (Antes del tiempo, Hora mínima, Horas este mar), "del afuera y los viajes" (Valparaíso, Cantábrico, Nósmica) y de sus propios dilemas (Mis ideas, Só para ficar, Miradas nuevas, Una luna).

Octógono tiene la particular cualidad de conjugar una gran dosis de detalle con pasajes de libertad y vuelo musical, una tensión equilibrada que ha sido una constante en la trayectoria del cordobés y que se asienta ahora aún más. El link con la llamada world music es evidente, aunque es admirable la destreza para generar un pulso propio. "Durante este peroodo viajé por diferentes países y traje conmigo varios instrumentos típicos que fueron inspiración y textura para el color particular del álbum. Así cuenta con esas compañías multiculturales para nutrir la canción", explica al respecto.

Invitados de todo el mundoLa otra gran cualidad es la cantidad de artistas que participaron del proceso, más de 20 en total y de siete país diferentes. "Estoy muy feliz de poder contar con almas tan hermosas para compartir la vida y el trabajo, unir esos mundos también fue parte del criterio a la hora de invitar. Sentir cariño y admiración", describe.

Entre los featurings más renombrados se destacan Santiago Vazquez (Puente celeste, La bomba de tiempo, Pan), el español Pedro Pastor, el mexicano David Aguilar, el brasileño Tó Brandileone, la israelí Lior Shoov y la francesa Leyla Martïal. Pero además, gran parte de la cofradía de músicos y músicas que se vienen acompañando mutuamente en este tiempo. Sería muy extenso nombrarlos a todos, lo cierto es que allí también hay una declaración de principios. "Es una larga lista de amor", resume Carazo.

Un apartado especial es para los responsables técnicos detrás del trabajo. "Armamos un equipo hermoso con el Seba Palacios (Córdoba) y Juan Pedro Dolce (La Plata). Un acompañamiento artístico indispensable para Octógono fue la presencia y el trabajo de Paulina Muratore, quien además de realizar el arte de tapa y los videos, grabó en parte del álbum diferentes voces y percusiones y 'co-anfitrionó' en nuestra casa estudio", redondea.

Para cerrar, deja una mensaje sobre la posibilidad de que estos temas vibren diferente durante este momento incierto del mundo. "Poder brindar este disco es una felicidad enorme para mí, acompañando a cada uno en sus lugares y dejando que las canciones se completen con su escucha".

Además, invita a escuchar una playlist en Spotify con canciones a manera de inspiración que van de Joni Mitchell, Richard Bona, el McCartney reciente y el Spinetta jazzero a Puente Celeste, Violeta Parra y varios artistas africanos; así como también algunas composiciones de bandas y solistas clave de la escena de la canción argentina de estos tiempos como Toch, Así, Clara Presta, Embichadero, María Pien y Tincho Acosta, entre muchos otros. Vale la pena darse una vuelta por ahí.

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Rodrigo Carazo, feliz con el resultado de Octógono. Foto: Alelí Acuña Barrenechea

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