Gillespi rompe la cuarentena musical: “El aislamiento complicó, pero me destrabó algunas cosas”

Una de las grandes noticias para el mundo de la música esta semana fue la aprobación de protocolo para que los artistas puedan juntarse a ensayar, grabar y eventualmente transmitir esos shows por streaming, la nueva gran atracción en esta etapa de la cuarentena.

Claro que para muchos músicos las condiciones no son tan accesibles, por lo que algunas organizaciones como la Unión de Músicos Independientes (UMI) solicitó que se revean algunos detalles de la normativa. Mientras tanto, los que pueden se van reencontrando y generando sus primeros shows después de un largo parate.

Este es el caso de Gillespi, reconocido trompetista (y a veces guitarrista) que formó parte de Sumo, Divididos y Las Pelotas pero también cuenta con una extensa trayectoria dentro del jazz y el funk. Junto a su banda integrada por Rafel Franceschelli (bajo), Alvaro Torres (piano), Sebastián Peyceré (batería) y Alejandro Chiabrando (saxo) brindará este sábado desde las 21 un show por streaming a través de la plataforma TicketHoy que será uno de los primeros en este formato, es decir con banda completa.

Lo más curioso de todo el asunto es que la excusa será presentar un disco que fue grabado en vivo el año pasado que se titula On fire y fue publicado en plataformas digitales durante las primeras semanas de aislamiento. ¿Un disco en vivo presentando por streaming? Una gran paradoja de las tantas en este momento tan extraño. "El formato del streaming aparece como una alternativa nueva e insólita, más que nada por todo el contexto. En nuestro caso lo veo como un ensayo/show puertas adentro como solemos hacer. Nosotros lo damos todo en el ensayo, no escatimamos nada", explica Marcelo Rodríguíez, tal su nombre real, en primera instancia.

-El jazz y el funk son dos de los géneros en los que tal vez sea más importante el feeling con el músico que está tocando al lado y sobre todo el público. El famoso groove y la vibración que genera. ¿Cómo adaptarlo a este formato?-La música en formato audiovisual existe: los conciertos grabados, los videoclips, no es algo novedoso. El tema es la falta de motivación que representa el público, esto sí es cierto. Las caras, el aplauso, es una limitación en algún sentido, aunque no creo que tanto. En mi caso empecé a tocar por amor a la música y al instrumento. Tenía ganas de tocar y estudiar música: arranqué con la guitarra, después la trompeta, de más grande teclados que aprendí con el "Mono" Fontana. Desde la maquinaria económica el público es fundamental porque nos mantiene, pero en mi interior y en la forma que mi vinculo con otros músicos, la falta de público no es gran problema. Nos juntamos por las ganas de tocar. Y este concierto no deja de ser eso. Lo que celebro es esa posibilidad, de que a través de este nuevo protocolo, nos podamos reunir a ensayar, a grabar o hacer este tipo de conciertos. Sobre todo por mis compañeros que necesitan esa impulso que da el público en todo sentido. En el caso mío tengo la posibilidad de trabajar en radio y por eso tengo una entrada que viene por otro lado.

-¿Cómo te afectó particularmente a vos como artista este aislamiento? Siempre fuiste un músico de bares, ciclos y encuentros.-Tengo dos partes, como todos creo. Una tiene que ver con la sociabilidad que también tiene que ver con mi trabajo e incluso con una cuestión geográfica: vivo a 40 km. de Capital entonces salgo con mi auto y estoy con nómade por varias horas. Muchas veces los bares funcionan como oficina. Desde ese punto de vista si por ahí siento la necesidad de salir, extraño el público en el programa que hacemos con Dolina todas las noches. Aunque también aproveché para cosas pendientes: tenía como 20 temas nuevos que compuse durante dos giras por Europa el año pasado (una con la música y otra con Dolina) con la tablet y el garage band (un aplicación de audio). Hoy esas canciones ya están grabadas, con todos los instrumentos tocados por mí mismo. Eso va ser un disco que tiene que con paisajes y experiencias de esos lugares y creo voy a subir a las redes. Por otro lado, estoy trabajando en la reedición de un libro que salió en 2008 que se llama Blow, sobre jazz y trompetistas. Le voy a agregar como un 40 por ciento más de material. Así que el aislamiento me complicó por un lado, pero me permitió destrabar otras cosas.

Humor y delirio, ayer y hoyLa otra faceta de Gillespi tiene que ver con su participación en los medios (más radio que tele) en las que siempre estuvo presente el humor. Desde sus inicios con Roberto Pettinato a principios de los años 90, pasando por su emblemático personaje Aníbal Hugo (esa especie de parodia de periodista sabelotodo) y su etapa más reciente junto a Alejandro Dolina, a quien acompaña hace 13 años en La venganza será terrible. Esa acidez que despliega allí también la emplea para los títulos de sus canciones, casi siempre instrumentales. Así, por ejemplo, el flamante On fire abre con Churroteca y también incluye la psicodélica Nuevapisburgo. ¿Qué lugar cree que ocupa en el humor? "El caso mío es un tanto extraño. El tiempo lo dirá. Creo que tengo una característica de poder sintonizarme en un plano humorístico con gente que hace humor", introduce.

Luego amplía: "Tengo esa capacidad pero no estudié ni actuación ni nada por el estilo. Es algo que surge sobre todo con personas con las que tengo feeling y podemos generar situaciones muy graciosas. Hay otras con las que no pasa nada. No podría ir a un casamiento para hacer reír a la gente. Lo mío es más como improvisación, así lo hice durante todos estos años. Empezamos con un delirio junto a Pettinato en 1992 que se llamaba Basta por hoy en Radio Provincia. Ahí arrancó la zapada humorística. Después tuvo un montón de formatos: laburé mucho con Gonzalo Bonadeo en Orsai y sigo con él; con Adolfo Castelo, teníamos un programa en Radio Mitre que era muy bueno. ¿Qué me hace reír hoy? Algunas cosas de Capusotto, de Alfredo Casero, de Mex Urtizberea. Toda esa camada que es contemporánea a mí, quizás por eso los entiendo. Y no muchas cosas más: no soy un gran consumidor de comedias, ni estandeperos. Quizás me gustarían, pero no me he metido todavía".

-Te vimos participando recientemente en un video en cuarentena de Divididos y tocaste mucho con ellos. También sos invitado permanente de Las Pelotas. ¿Te sentís como una especie de "eslabón perdido" de Sumo?Sí, seguramente. En realidad son muchas las bandas e historias. Lo cierto es que en el momento en que Sumo termina, primero sale Divididos y yo estaba con ellos. Grabé en el primer disco e hice varios shows. Las Pelotas estaba todavía en formación allá en Córdoba, después sí grabé y toqué mucho con ellos, como por cinco años. Pettinato se fue a España inmediatamente después que murió Luca y armó Pachuco Cadáver y cuando regresó hicimos una versión argentina. Me dí un gran gusto con todos ellos: somos amigos aunque no nos vemos tanto. Cuando nos cruzamos en algún escenario recreamos ese espíritu. Así que sí, podría ser un eslabón perdido que une a todos los grupos.

Gillespi presenta uno de los primeros shows en streaming con banda completa: Foto: Marcello Capotosti.
Gillespi presenta uno de los primeros shows en streaming con banda completa: Crédito: Kvk fotos.

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