Entre el magnetismo y el vértigo: a 20 años de la muerte de Rodrigo, cómo fueron sus últimos días

Madrugada de mayo del año 2000 en José C. Paz, corazón del conurbano bonaerense. El público espera a su ídolo, Rodrigo Bueno, quien días antes había superado todos los récords imaginados llenando 13 Luna Park consecutivos. Recién cerca de las seis de la mañana, hacía su ingreso estelar el Potro a Scombro bailable, la bailanta donde meses antes había grabado en vivo A 2000, el disco que lo catapultó a la masividad absoluta.

Aunque los recuerdos son difusos, hay dos impresiones que quienes estuvimos ahí no olvidaremos jamás: la vibración que transmitía esa banda tan potente con esas canciones que mezclaban el ritmo característico cordobés con el pulso rockero, algo inusual para el circuito bailantero; y un cantante literalmente a dos mil: por un lado, dejando todo arriba del escenario, por el otro, mostrando rasgos de fastidio y cansancio.

Ese podría ser el resumen de las últimas semanas en la vida de Rodrigo, quien finalmente dejaría este mundo poco tiempo después, esa trágica madrugada del 24 de junio de la que el miércoles se cumplirán 20 años.

Su ascenso a la popularidad fue tan vertiginoso como inexplicable: en pocos meses, pasó de tocar para asistentes esporádicos de las bailantas a ser el personaje más mediático de ese año, en el que supuestamente el mundo iba a transformarse para siempre por ese tan mentado cambio de milenio.

Frenesí bailanteroEl gran problema fue que a pesar de convertirse en un fenómeno de masas, nunca dejó de tocar en las bailantas. Hasta su última noche. "El Potro no quería tocar más ahí, pero era el lugar de (José Luis) Gozalo, su mánager. En el medio de los Luna Park hicimos dos Sheraton de Mar del Plata y de ahí nos fuimos a Bell Ville, Etruria y terminamos un domingo en Río Cuarto. Ahí le comunican que volvíamos a Scombro. La promesa era aflojar con las bailantas", cuenta Jorge “el Negro” Moreno, mucho más que el productor artístico de toda esa etapa de Rodrigo. Fue su consejero artístico y emocional, clave en el desarrollo de ese ascenso meteórico y también sobreviviente del siniestro vial que le costó la vida al ídolo y a Fernando Olmedo, hijo del recordado humorista.

Esa descripción de Moreno, apodado "Cobra" por "el Potro", es un fiel reflejo de esa última etapa. "Durante abril hizo 24 shows. Y eso que fue un mes que arrancó recién el 5 con toda la carga que significó la seguidilla de los Luna. Teníamos presentaciones en los días intermedios a las que a veces era imposible llegar, distancias larguísimas para una misma noche", grafica Moreno con un asombroso nivel de detalle.

La situación estaba planteada: Rodrigo había logrado un nivel de popularidad impactante, tal vez la mayor que tuvo un artista argentino en las últimas décadas. Y claro, como tal fenómeno necesitaba otra estructura. El cantante la solicitaba, aunque por otro lado no podía bajarse de ese frenesí. Quedó entrampado en la poca profesionalización del ambiente. Moreno agrega datos para sostener esta teoría: "Los últimos meses son de conflicto. Por un lado, las cosas se hacían y, por el otro, había muchas cosas mal organizadas. El Potro quería cambiar todo eso, hacer las cosas más profesionalmente. En ese tiempo pone un sonidista para los monitores y también pedía que el sonidista principal estuviera al frente, algo que no se estilaba en las bailantas".

El summum había sido la producción para los Luna Park. "Fue fabuloso y un laburazo: el homenaje a los históricos del cuarteto para el que llevamos a Carlitos Rolán, Eduardo Gelfo y además toda la historia de él como boxeador. Fueron cosas muy lindas y cuidadas, que después se iban a la mierda con otras producciones", detalla Moreno . Y luego recuerda una anécdota: "Un día me dijo que a partir de septiembre iba a hacer una gira nacional en teatros. Lo concreto era que había fechas vendidas en lugares insólitos hasta febrero de 2001".

Después de un mínimo respiro a fines de mayo para su cumpleaños número 27, llega el fatídico junio que comenzó el recordado viaje a Cuba. Según cuenta el Moreno y como también se escuchó en su momento de otros integrantes de su entorno, Rodrigo no quería ir a ese viaje e incluso se quiso volver antes. "No lo dejaron, nunca supimos por qué. Se enteró ese mismo día que tenía que viajar después de llegar de una intensa gira por el norte. Él se quería quedar craneando este nuevo disco Planeta Rodrigo, en el que yo venía laburando la gráfica", revela Moreno y detalla que lo hicieron llamar por el mismo Maradona para que aceptara.

De la noche más larga a la últimaAl regreso de casi 10 días en Cuba con seguimiento permanente de la tevé y su convivencia con el "mundo Diego", viaja de apuro a Uruguay para hacer una ronda de prensa, ya que había una gira programada en ese país para fines de junio que por supuesto nunca se realizó. Y enseguida, sale hacia el sur de nuestro país, para una gira de varios shows que incluyó una presentación en el Festival de la Noche más larga en Ushuaia. Mientras la banda regresa, Rodrigo se queda allí un día más junto a su novia Alejandra Romero y su hermano Flavio para escapar del trajín. Hay fotos muy recordadas de ese paso por la nieve.

La vuelta se produjo el 23 de junio cerca del mediodía. Ese día, tenía programada una participación en el programa de TV La biblia y el calefón y de allí iría a City Bell, para el que terminó siendo su último concierto. Era un día "tranquilo" para el Rodrigo que vivía a 2000.

Recordando esas horas finalesEl magnetismo de Rodrigo con las cámaras fue otra de las explicaciones del fenómeno, esas mismas que lo acompañaron hasta sus últimas horas. Georgina Barbarossa fue testigo y partícipe de ello, además de compartir con él esa última aparición en La biblia y el calefón conducido por Jorge Guinzburg. "Tenía adoración con él. Venía mucho a mi programa (Movete en América TV y luego Venite en Azul TV). Era adorable y muy seductor: podía haber salido conmigo, con tu hermana, con vos. Seducía hasta las piedras. Era un ser increíble. La canción La mano de Dios la estrenó en mi programa, mis músicos estaban fascinados. Siempre la jorobaba a mi mamá de que le iba a traer tintura para teñirla porque ella siempre fue canosa", rememora la actriz y conductora.

Sobre esa noche, recuerda que también fue con su mamá y que se estuvieron divirtiendo como locos. "A la mañana siguiente me despertó Marita Tedeschi, una productora mía, contándome la noticia. Me acuerdo que me quedé en la cama llorando, paralizada. Fue tremendo. Un ser lleno de luz, con una ganas de vivir. Fue la tristeza de todo un pueblo. Nunca más habrá uno como él", sentencia Georgina.

Otra actriz que compartió ese último programa con el "Potro" fue Andrea Pietra, quien revela que estuvo a punto de ir al último show. "En el programa nos reímos mucho, él era muy divertido y carismático. Cuando estaba por terminar me acuerdo que estaba la gente de El Rayo haciendo una nota y se iban con él a La Plata para el show. Me invitaron y estuve muy cerca de aceptar, pero a último momento me arrepentí. Realmente lo agradecí al otro día cuando me despertaron por teléfono los medios para preguntarme mi sensación de haber estado en esos últimos momentos con Rodrigo", cuenta con pesar.

El otro invitado de ese programa fue Nacho Goano, justamente notero de El Rayo, quien viajó a City Bell y entrevistó al "Potro" por última vez. Además, según se supo, fue quien decidió no prender las cámaras al llegar a la escena trágica en su regreso. "El tema Rodrigo no es uno que me genere buenos recuerdos ni momentos. Ofrezco mis más sinceras disculpas", contestó el periodista al ser consultado por VOS para recordar ese momento.

Pietra, por su parte, prefiere recordarlo con su música, como muchos de los que nos fascinamos con esas canciones. "Siempre me acompañaba cuando salía a correr mis 10 kilómetros antes de la pandemia. Es alguien muy energético para bailar y para festejar". Así lo recuerdo ella y así lo recuerdan casi todos.

En el Luna Park. Rodrigo ofreció 13 shows en el templo musical en mayo del año 2000, poco antes de morir. (Clarín)
En el Luna Park. Rodrigo ofreció 13 shows en el templo musical en mayo del año 2000, poco antes de morir. (Clarín)
En el Luna Park. Rodrigo ofreció 13 shows en el templo musical en mayo del año 2000, poco antes de morir. (Clarín)

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *