Juanchi Baleirón, de Los Pericos: Hay que hacer algo ingenioso en streaming

A sus 55 años, Juanchi Baleirón proyecta una chispa juvenil inconfundible. Inquieto y siempre pensando en una próxima jugada, el músico y productor es desde más de 15 años la cara principal de Los Pericos, grupo que supo atravesar más de tres décadas de historia con un éxito sostenido más allá de los vaivenes: el de ser una referencia en la música popular nacional.

Sin embargo, más allá de la trascendencia lograda por la banda a nivel continental, la historia del grupo que supo popularizar el reggae en Argentina está plagada de momentos desafiantes. Uno de ellos se dio a mediados de marzo, cuando Los Pericos volvieron de una gira por el exterior y tuvieron que realizar una cuarentena obligatoria al ingresar al país. Lo curioso es que eligieron hacerla en conjunto, en la casa del propio Baleirón.

–¿Cómo fue la experiencia de compartir la cuarentena también en formato banda?

–Fue interesante porque veníamos de una gira por Estados Unidos de 14 shows en 20 días. Bastantes aeropuertos… estábamos jugados a que sí o sí teníamos que hacer la cuarentena al volver a Argentina. Cuando llegamos, el 14 o 15 de marzo, buscamos un lugar para hacerla y mi casa estaba vacía, mis hijos estaban con la madre, así que dije ‘¿qué onda mi casa?’. Fue de una. El tema es que después de venir de 20 días de gira, seguir conviviendo con tus compañeros era un poco negativo al principio. Pero acá fue otra dinámica. La pasamos súper bien, los días estaban lindos, comimos asadito, tomamos ricos vinos. La pasamos muy, muy bien por suerte y pasó rápido. A los 14 días cada uno sacó su certificado y se fue a su casa. Nadie con síntomas ni con nada.

Rutina renovada

“Este tipo de situaciones te ponen en aprietos la creatividad y la idea o el concepto de que sos una banda conocida, popular, que tenés que estar activa y generar contenidos”, acota Baleirón sobre el nuevo contexto que marca el vínculo entre artistas y públicos: distancia social, nada de conciertos presencia y mucho contenido en redes sociales.

“Durante la cuarentena en casa hicimos un streaming a beneficio de la Fundación Sí. También hicimos unos vivos de a uno acá en la casa, temáticos, después de a dos. Fue como muy divertido, íbamos rotando”, comenta el guitarrista y cantante.

“Cuando vuelva la posibilidad de hacer streaming, me parece que hay que ser ingenioso, buscar la forma de hacer realmente algo especial, una buena puesta. Aprovechar la dirección de cámaras, la dirección de arte, el repertorio, los arreglos, hacer cosas especiales. Me atrevo a decir que quizás quede como un formato nuevo a futuro”, resume Baleirón, que junto a Los Pericos participará de Cosquín Rock y ya trabaja en un próximo disco.

–Están en movimiento constante. Da la sensación de que es parte del espíritu de Pericos…

–Hay bandas que parecen más pasivas, pero a nosotros nos gusta. Somos más de fluir, de lo espontáneo. Hemos tomado rumbos diferentes que no han sido planeados. Después de que se fue Bahiano en 2004, hicimos 7. Todo el entorno de la música nacional estaba empapado de una nueva ola de reggae, explotaba por todos lados. Y nosotros hicimos un disco de rock, nos fuimos a la mierda, la espontaneidad y la intuición nos llevó por ahí.

–En un contexto sin shows se cumplen 20 años de “1.000 vivos”, al que reinterpretaron en 2017 con “3.000 vivos”. ¿Sentís que ambos discos marcaron hitos en la historia de Pericos?

–1.000 vivos es muy fuerte, marcó algo importante en el repertorio de Pericos. Te voy a nombrar cinco canciones que a partir de 1.000 vivos se pusieron ultra número uno: Runaway, Sin cadenas, Pupilas Lejanas, Home sweet home y Eu vi chegar. Son canciones que estaban ahí dando vueltas pero hoy se convirtieron en mega hits, son los temas más cantados en los shows. Y eso fue consecuencia de que 1.000 vivos los presentó de otra manera, los hizo más visibles en un compilado de temas imbatible. Y en 3.000 vivos hicimos mostramos el sonido actual, con mi voz, como es Pericos hoy. Un repaso muy lindo por invitados de lujo, y con canciones nuevas como Anónimos, que la rompe. Los músicos estamos muy pendientes cuando sacamos un disco con novedades, pero los discos en vivo son distintos. 1.000 vivos y 3.000 vivos son muy importantes para la gente, la devolución es muy fuerte.

Un millón de amigos

La cuarentena también dio lugar a un nuevo diálogo entre Los Pericos y artistas cercanos desde lo musical y lo sentimental. Así surgió el último lanzamiento junto a la banda panameña Los Rabanes, con una versión de un clásico del brasileño Roberto Carlos.

“Hicimos Un millón de amigos, que es un mega clásico, y que es como una especie de deseo de lo que querríamos que pase: terminar todos en un concierto con un millón de amigos saltando, bailando abrazados, lejos de la pandemia y lo más parecido a lo que fue antes. Lo que estamos todos esperando. Yo quiero tener un millón de amigos de nuevo, por decirlo de alguna manera”, resume Baleirón.

“La experiencia de trabajar con Juanchi siempre ha sido un deleite tanto en la tarima como ahora en esta situación de grabar un tema a la distancia”, acota Emilio Regueira, cantante de Los Rabanes.

“Cuando este tema fue agarrando forma se lo propusimos a Juanchi y él nos dijo ‘vamos con todo’. Nos hemos encontrado muchas veces, ya había un lazo entre ambas bandas”, explica el panameño.

Sobre el tema en cuestión, agrega: “Queríamos proponer música para el momento exacto que estábamos viviendo. Yo tenía esta canción en el subconsciente, y escuchado varias playlists me la volví a cruzar. Es un himno que provoca esperanza. Como dice la letra, queríamos llevar este canto amigo a quien lo pudiera necesitar”.

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