Lo que heredamos de Rosario Bléfari: Una forma de ser y de hacer

Este lunes a la mañana, el ambiente artístico argentino se vio sacudido por la noticia del fallecimiento de Rosario Bléfari, a los 54 años de edad.

Es que pocos estaban al tanto de los severos padecimientos de salud de la cantante, poetiza y actriz marplatense, cuyo máximo aporte a la cultura nacional se materializó al frente del grupo indie Suárez, que formó a fines de la década de 1980 junto a su esposo Fabio Suárez, bajista.

Despedimos a la música, compositora y actriz Rosario Bléfari. En los 90´s integró el grupo emblemático Suárez y luego continuó como solista. Su voz, sensibilidad y talento representaron a toda una generación de músicas y músicos.

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— Cultura Nación (@CulturaNacionAR) July 6, 2020

Evidentemente, Rosario se manejó en relación a sus problemas físicos con la misma discreción con la que apuntaló en vida a sus proyectos artísticos; ella siempre se imponía por la vía de la autogestión y tendía redes permanente con tal de ganar un espacio para sus visiones del arte. Sus regulares visitas a Córdoba dieron cuenta de eso.

Al frente de Suárez, Bléfari legó varios discos hechos de canciones de baja fidelidad sonora pero de alta intensidad expresiva. Entre ellos se destacan Hora de no ver (1994), Horrible (1995) y Excursiones (1999), obras que no lograron encorsetarse en la movida del “Nuevo Rock Argentino” ni en ninguna otra corriente “sónica”.

Es que Suárez cultivó una insularidad a contramano de las expectativas de popularidad que todos cultivaban por entonces; y en gran parte fue así, por el modo de cantar de Rosario, que fue aniñado, abstraido.

Más allá de esta cuestión indisimulable, nunca la jugó de vanguardista ni de snob. Es más, en las entrevistas combatía ese perfil. “La cosa rebuscada no me va”, solía declarar.

Suárez sobrevivió a los ‘90 pero no a su propio desgaste, por lo que separó a comienzos de los 2000. Desde entonces, Rosario construyó una carrera solista espectral y se permitió socializar impulsos en nuevas bandas, a las que llamó Sué Mon Mont y Los Mundos Posibles.

Como actriz, se la recodará por sus aportes a Rapado y Silvia Prieto, ambas películas de Martín Rejtman, aunque también fueron importantes sus trabajos para María Luis Bemberg, Albertina Carri, Mariano Galperin, Raúl De la Torre y Gustavo Mosquera.

Rosario Bléfari falleció en Santa Rosa de La Pampa, ciudad a la que había viajado para cuidar a su padre durante el aislamiento social preventivo y obligatorio.

La sobrevive Nina, la única hija que tuvo junto a Fabio Suárez.

Rosario Bléfari, fotografiada luego de ser entrevistada por La Voz, en 1999. (La Voz/ Archivo)

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