Nunca menos: los premios Gardel y su intento por reflejar los tiempos de cambio en la industria musical

Los premios Gardel han recorrido un largo trecho hasta la antesala de su edición número 22, la que sin dudas es la más diversa a nivel geográfico y en términos de género, al menos por lo que reflejan sus recientes nominaciones.

Se sabe: como en toda premiación, los Gardel no están exentos de la polémica y no faltan aquellas voces disidentes que instalan sospechas por la seriedad y la transparencia de una entrega organizada por y para la industria.

De todos modos, vale destacar que lo expuesto en la grilla de ternados para la edición 2020 del máximo galardón del a música argentina da cuenta del avance de los tiempos y de la apertura que han mostrado tener los mismos Gardel sobre todo a lo largo del último lustro.

Que haya nominados de buena parte de las provincias argentinas y que las categorías ya no distingan géneros es todo un logro para una industria históricamente centralizada en Buenos Aires y dominada, como muchas otras áreas de la producción cultural, por un machismo intrínseco.

La de 2020 vendría a ser una continuación natural de la edición 2019, que mostró por segunda vez a una mujer recibiendo el Gardel de Oro (“la primera lesbiana”, según dijo la misma Marilina Bertoldi) y que se llevó a cabo en Mendoza, luego de haber realizado todas sus ediciones anteriores en la ciudad de Buenos Aires.

También es notable el porcentaje de postulaciones recibidas por sellos independientes. Según la asociación que reúne a las compañías más pequeñas que trabajan fuera del ámbito de las llamadas majors (ASIAr), “el 80% de las nominaciones pertenecen al sector independiente, ya sean sellos discográficos o productores fonográficos individuales (264 de 328)”.

Por supuesto, es apenas el comienzo de un camino de reconstrucción histórica que todavía tiene mucho por recorrer, y que debe garantizar otro lugar de preponderancia no sólo para mujeres y otras identidades de género, sino también para aquellos artistas sin acceso al aparato de difusión de las grandes empresas del sector.

Seguramente falten muchos aspectos por revisar en una premiación que todavía representa a la cara más visible de una industria musical tan amplia como inabarcable. La misma que, pese a una democratización cada vez más mayor, sigue estando concentrada en unas pocas manos.

¡FELICITACIONES a TODOS los nominados para los #Gardel2020! Gracias a los periodistas que nos acompañaron en los anuncios, desde todo el país. Nos vemos en agosto en la pantalla de @TNTLatam
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— Premios Gardel – CAPIF (@PremiosGardel) July 2, 2020

Relacionada. A un año del Gardel de oro de Marilina Bertoldi: un cambio de época sucediendo.

Eruca Sativa obtuvo cuatro nominaciones para los Gardel 2020. Gabriel Pedernera, su baterista, recibió un total de 11 (Facebook).

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