Entrevista a Pedro Aznar: “Transmitiendo, me siento como pez en el agua”

Pedro Aznar sube la apuesta en materia de show en streaming
. Es que después de haber ofrecido tres conciertos bajo esa modalidad de forma unipersonal y desde su casa, ahora reincide en ella, aunque empoderado por su banda de acompañamiento.

La cita es el sábado, a las 21, y por la plataforma www.suenaenvivo.com.ar.

Y está promocionada como “una producción de estadio al 100 por ciento” y de “alta calidad”.

De acuerdo con la invitación oficial, Pedro interpretará sus clásicos, canciones de distintos momentos de su discografía, tres canciones inéditas de su próximo álbum y una selección de los mejores momentos de su concierto "A la carta 2020".

Así las cosas, todos los astros están ordenados para que Aznar se exprese a sus anchas y corrobore su condición de músico sin red, que ahora ha tendido puentes hacia el tango.


¿Cómo te relacionás con el formato de show en streaming? ¿Te sienta bien? Te lo pregunto porque, después de instituir el Facebook Live como mecanismo de fidelización, fuiste el primero en probarlo con entrada paga.

–Es un medio único, particular, tiene su propio lenguaje. Es una mezcla de televisión, videocharla con amigos, concierto, conferencia y psicoanálisis público (risas). Lo disfruto mucho y creo que lo voy a seguir usando cuando se vuelva a los shows presenciales. Lo de pasar a la modalidad de entrada paga tuvo que ver con una reflexión que hice sobre el trabajo en un concierto gratuito que di, precisamente, el 1° de mayo, en el que conté cuán duramente impactaba el parate de la cuarentena en los trabajadores del medio del espectáculo. Somos más de 500 mil personas afectadas. Después de ese comentario, me empezaron a llover mensajes solidarios que pedían un número de cuenta donde pudieran hacer un depósito para ayudar a las 15 familias que dependen directamente de mi trabajo. Entonces pensé en poner una entrada simbólica (no cuesta más que una entrada de cine) porque nuestro trabajo debe ser valorizado. No podemos vivir de donaciones, por más que el gesto sea cariñoso y solidario. Y la gente lo aceptó de muy buen modo.

19 de septiembre con la banda! Concierto online con puesta en escena completa a 5 cámaras! Clásicos + canciones de distintos momentos de la discografía + 3 canciones inéditas + selección de los mejores momentos del concierto A la carta 2020! Entradas por https://t.co/pYdlrbzIYF
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— Pedro Aznar (@Pedro_Aznar) September 4, 2020


¿Te condiciona física y gestualmente cantar para las cámaras? ¿O te abstraés al momento de la interpretación y el mundo desaparece, y junto con él, las circunstancias de la actualización de un repertorio?

–En este tiempo, mi relación con la cámara cambió grandemente. Solía tenerle un cierto recelo, pero el hecho de que se haya convertido en el mediador necesario de la comunicación me hizo amigarme y aprender su lenguaje. Hoy me siento como pez en el agua, transmitiendo. En muchas de mis transmisiones, leí poesía y cuento, y disfruté mucho de la interpretación, que conlleva algo de actoral.


¿Cómo te pegó la cuarentena? ¿Qué le has opuesto al desconcierto?

-Me lo tomé, como muchas veces dije durante mis transmisiones, como una especie de retiro espiritual, un momento de reflexión, una pausa que a la vez es creativa y fructífera. He estado tremendamente productivo durante este tiempo. Ya di 10 conciertos, una master class, compuse más de 20 canciones, hice cantidad de videos y de grabaciones, entrené más que nunca, retomé yoga y me nutrí con lecturas, documentales, películas, música y charlas con amigos. A la vez, debo decir que seis meses es un largo tiempo, y ya está pesando no poder dar algunos abrazos…

Nueva viola

El anuncio de un nuevo streaming de Aznar pero con banda completa llegó en simultáneo con el lanzamiento de PA1, una guitarra diseñada por él y por Eduardo “Fanta” Beaudoux, su lutier histórico.

La PA1 es una electroacústica construida con maderas argentinas y, en palabras de Pedro, tiene un sonido impresionante.


¿Cuál es la historia por detrás de la PA1? Y ya que estamos, ¿qué podés decir acerca del vínculo que puede darse entre un músico y su lutier? En tu caso, a veces es imposible pensarte sin el fretless de “Fanta”.

–Eduardo “Fanta” Beaudoux es un querido amigo y un extraordinario lutier, que cuida y mejora mis instrumentos. Venimos trabajando hace 40 años, desde que modificó mi bajo Faim, el primero que usé con Serú Girán. Después diseñamos juntos mi bajo Beaudoux, que usé a partir de 1981, y hoy hemos lanzado esta línea de instrumentos que lleva mi nombre. La PA1 es una belleza de guitarra, construida con maderas de los dos confines de nuestro país: lenga fueguina e itín formoseño, que por su dureza reemplaza el tradicional ébano usado para diapasones y puentes. Es un instrumento hermoso en su diseño y de un sonido dulce y claro. Pronto se agregarán más diseños a la línea. Ya estamos trabajando en la versión siglo 21 de mi bajo fretless.

Falta muy poquito! pic.twitter.com/NEzKpF53jK

— Pedro Aznar (@Pedro_Aznar) September 10, 2020

¿Qué sacás en claro de este momento que vive la humanidad?

–Que no podemos seguir como veníamos, que nuestra relación destructiva con el planeta y toda la vida tiene que cambiar de manera urgente, que tenemos la capacidad tecnológica para hacer un cambio profundo, un salto cuántico. Pero falta la voluntad política, y somos los ciudadanos los que debemos reclamar esos cambios. Mucha gente ya se dio cuenta y no acepta más las injusticias de un sistema miope que se está asfixiando a sí mismo y que nos está arrastrando a todos y a todo al abismo de la extinción.


En el último tiempo han salido libros que relevan la historia de Serú Girán. ¿Estás atento a esas ediciones? ¿Las leés?

–No. Suelen estar llenas de errores, interpretaciones demasiado personales y declaraciones de gente que habla por figurar. Yo tengo mis propios recuerdos y mi propia recolección de los hechos, seguramente tan arbitraria como esos libros (risas). Pero está bien. La historia es un relato parcial e intencionado. Es inevitable.


Además de tus conciertos hogareños, otras movidas de tu cuarentena fueron asociaciones con músicos de tango y con Piñón Fijo.

–Vengo componiendo con muchos colegas de varios estilos. Con Piñón hicimos Tierra y pausa, sobre un hermoso texto de él, y ahora estamos trabajando en una con letra mía y música de los dos.

El sábado, Aznar promete un concierto a escala estadio. (Prensa Pedro Aznar)

–¿Por qué el folklore y la canción latinoamericana sí se filtraron en tu obra solista y no el tango?

–Me llevó tiempo “llegar” al tango. Le tenía un gran respeto, rayano en el miedo. Es que es una música con una “personalidad” muy fuerte, y hay que hacerla con una gran convicción. En el caso del folklore, tuve una musa hermosa que fue Leda Valladares, que me abrió al universo del canto con caja y me cambió la cabeza musicalmente para siempre y en todo aspecto. Y la que me ayudó mucho a superar mis reparos en cuanto a la “autenticidad” en el tango fue Adriana Varela, quien, como yo, viene originalmente del mundo del rock. Me invitó un par de veces a cantar tangos con ella, y me sentí tan a gusto que eso abrió la puerta. Aprendí a componer y a cantar tango desde mí, sin el peso de las expectativas de ninguna ortodoxia.


Y después, tu curiosidad se acentuó.

–Sí. Con el tiempo recibí invitaciones a cantar en el Festival de Tango; a grabar con Atilio Stampone, todo un clásico, que tuvo palabras muy elogiosas para conmigo; a componer con Horacio Ferrer; a participar en la Experiencia Piazzolla, en el Konex, junto a Escalandrum; y más recientemente, empezamos a componer con Max Masri (de Tanghetto) y con Ramiro Gallo. Con Ramiro, lanzamos el álbum Utopía, de composiciones originales, y con Tanghetto ya tenemos más de un disco compuesto, material que seguramente lanzaremos el año próximo.


Y con respecto a Piñón. ¿Cómo encaran la composición de una pieza en conjunto? ¿No te tienta un disco full en conjunto?

–Sí, lo estamos pensando. Para componer, tenemos una mecánica muy libre: cuando a uno se le ocurre una idea, se la comunica al otro, que propone un aporte, y después se va puliendo. Es la dinámica clásica de la colaboración compositiva, pero lo lindo es que con Piñón alternamos espontáneamente entre quién escribe la letra y quién la música.


Además de los libros sobre Serú, en los últimos meses se publicaron otros sobre Charly, en los que tu figura aparece agigantada, por cierto. A propósito, me gustaría preguntarte sobre el momento exacto en el que conociste a García. ¿Qué te dijo? ¿Te la venías venir que te invitaría a tocar con él?

–El momento exacto de la primera vez que nos vimos no lo recuerdo. Pero sí la primera charla que tuvimos. Me vino a ver tocar con un grupo de covers llamado Amalgama, al club de jazz Oliver, que quedaba en un sótano sobre la avenida Las Heras esquina Pueyrredón. Se sentó a una mesa, escuchó y, en el descanso entre entradas, me invitó a sentarme y charlamos. Yo ya sabía que se venía la propuesta de unirme a lo que sería Serú Girán, porque me lo había comentado (Oscar) Moro, con quien habíamos hecho algunos shows como músicos contratados y éramos ya amigos. Yo tenía mis dudas sobre aceptar el ofrecimiento.


¿Por qué?

–Porque un grupo de rock-canción, en ese momento en que yo andaba explorando otras vertientes, no sabía si era la decisión correcta. Y terminó siendo la mejor escuela, una experiencia que me forjó con la velocidad y el vértigo de un cometa y el lugar donde encontré tres hermanos para toda la vida.


Otra más y no molesto más: ¿cómo formalizó la invitación para hacer "Clics Modernos"?

–En la época de Clics Modernos, yo estaba viviendo en Estados Unidos y acababa de entrar al Pat Metheny Group. Charly me dijo que vendría a Nueva York a grabar y que le gustaría hacerlo conmigo. Me instalé durante un mes en un loft que él había alquilado en la ciudad (yo vivía en Boston, en ese momento), y la pasamos genial. Fue una hermosa experiencia colaborativa, un poco la semilla de lo que fueron, después, nuestros discos a dúo, Tango y Tango 4.

En vivo. Pedro Aznar ofrecerá un nuevo show en streaming el sábado 19 de septiembre, a las 21, y por la plataforma www.suenaenvivo.com.ar.

En banda. Lo hará junto con su banda, formada por Alejandro Oliva en percusión, Julián Semprini en batería, Coqui Rodríguez en guitarras y Federico Arreysegor en teclados.

Entradas. Disponibles en www.ticketflash.com.ar.

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En cuarentena, Pedro Aznar hizo un mix de reflexión y revolución productiva. (Prensa Pedro Aznar)

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