Marcos Camino, de Los Palmeras: “Todo lo que viene de ahora en más es yapa”

A poco de cumplir 48 años de carrera, y pese a una pandemia que no estaba en los planes de nadie, Los Palmeras siguen disfrutando de una repercusión inédita en casi medio siglo de trayectoria, rutas y shows en prácticamente todos los rincones del país.

El grupo santafesino que es sinónimo directo de cumbia se ha consagrado como número en vivo apto para casi cualquier contexto –sus presentaciones en las dos últimas ediciones del Festival Nacional de Folklore de Jesús María lo confirman– y ha ingresado en una especie de olimpo de la popularidad dentro del amplio espectro de la música argentina.

Pero, además, en el último lustro la banda logró superar con creces aquel gran éxito de El bombón –que sonó incansablemente a fines de la primera década del siglo– con sucesivos hitos en su trayectoria: grabar en vivo con la Filarmónica de Santa Fe; replicar ese show en el Obelisco porteño; reunir a grandes figuras para reversionar clásicos en forma de duetos para su disco Sean eternos; sorprender al mundo en la final de la Copa Sudamericana 2019 con su canción dedicada a Colón de Santa Fe (otro hit y van…).

Todos esos ejemplos dan cuenta de la trascendencia generada por un proyecto más acostumbrado a kilómetros de ruta y a agendas apretadas por todo el país que a los flashes, a las polémicas o al ida y vuelta mediático.

Eso transmite, también, Marcos Camino desde el otro lado de la pantalla que conecta a artista y a periodista en estos tiempos dominados por la virtualidad. Sencillo, sin demasiadas vueltas y con más experiencia que casi cualquier otro artista a nivel nacional: así habla y así piensa esta leyenda viva de 70 años, uno de los responsables máximos –junto a su acordeón– del sonido característico de Los Palmeras.

Cuarentena

“Sin salir, tratando de cuidarnos y de cuidar a los demás estando en casa”, dice de entrada el músico cuándo se le consulta por el aislamiento de más de seis meses que viene realizando de manera obligada junto con su grupo.

“El cambio fue durísimo. Los primeros dos meses nos sirvieron para descansar, para sacar el pie del acelerador y tranquilizarnos. Pero después el Gobierno de Santa Fe permitió que los artistas se juntaran para ensayar, y de esa forma estamos trabajando”, añade Camino sobre la actividad del grupo durante la pandemia.

Pero como en todos los rubros, la pandemia sigue afectando el normal desarrollo de planes, incluso adaptados a la contingencia sanitaria. El grupo tenía previsto realizar un show vía streaming el 12 de septiembre, pero tuvo que ser cancelado a raíz del avance de los contagios en la provincia aledaña.

“Hoy en día, es lo único que nos permite trabajar”, comentaba el músico en la previa del show que no pudo ser. Iba a ser la segunda transmisión producida por la banda, que en agosto ya había probado eso de tocar frente a un set de cámaras y un auditorio vacío. Ese show se repetirá este 31 de octubre, a las 20, con entradas en venta en TicketHoy.

“Al principio fue extraño no tener al público. El espectáculo lo hacen ellos, cuando se encienden y cantan las canciones. Pero los seres humanos somos animales de costumbre”, reflexiona el acordeonista, con una discreción propia de alguien que ha vivido mucho y prefiere hablar lo justo y necesario.

–¿Qué supone para ustedes estar en esa quietud propia de la cuarentena y la falta de giras?

–No es que uno esté mal en su casa. Lo que pasa es que cuando uno viene con una actividad con la que recorrimos el país de norte a sur, de este a oeste, con el acelerador a fondo… Sabemos que esto va a traer más gente sin trabajo, el dinero va a escasear. Es una situación bastante fea, pero nadie se puede escapar. Tenemos que adecuarnos y tratar de pasarlo lo mejor posible. Estamos en actividad para no desbarrancarnos. Con este tipo de flagelos, uno se desmoraliza, empieza a perder las esperanzas, la posibilidad de que esto termine parece cada vez más lejana. Hacer planes en un momento tan incierto no es aconsejable. Seguir trabajando es lo único que nos queda.

Mientras tanto, lo que queda es seguir haciendo música. “Sacamos un tema para el Día del Amigo, grabamos un tema junto con la mexicana Lila Downs para los premios Gardel, ahora estamos grabando otro para el disco de Marcela Morelo. Nos estamos entreteniendo”, acota el director musical de Los Palmeras, que días atrás recibió una nueva estatuilla en el rubro “mejor álbum grupo tropical” de los galardones de la industria musical argentina.

Sin fronteras

“Nos gustaría grabar algún dueto con el grupo español El Arrebato, que nos encanta. Y a mí, en lo personal, me gustaría grabar algo en ‘El Puma’ Rodríguez”, acota Camino en relación con un nuevo disco de duetos que prepara el grupo, esta vez con los ojos puestos más allá de las fronteras argentinas.

Efectivamente, una de las consecuencias del trabajo sostenido de Los Palmeras es haber alcanzado un grado de internacionalización apenas soñado décadas atrás. No obstante, que gente de toda Latinoamérica y de otros continentes –no sólo argentinos radicados en el exterior, está claro– siga a la banda era algo que definitivamente no estaba en los planes.

“Ni que hubiera sido Julio Verne hubiera podido imaginar todo esto que ha pasado. Son cosas que solamente Dios tiene preparado para nosotros”, define Camino.

“En los últimos tres o cuatro años tuvimos muchísimas satisfacciones. Desde que grabamos con la Filarmónica de Santa Fe para acá, han sido nada más que cosas buenas las que nos han pasado”, admite el músico, quien asegura que aquella “fusión de la música sinfónica y la música tropical” les posibilitó hacerse conocidos “en otros extractos sociales”.

Esa reflexión de Camino quedó plasmada en el número de junio de la franquicia argentina de la prestigiosa revista Billboard. “Es una caricia al alma, un halago”, acota. No por nada la tapa de la publicación de origen estadounidense –que protagonizó el acordeonista junto con el cantante Rubén Deicas– fue inmortalizada en forma de cuadro en el estudio que tiene la banda en su Santa Fe natal.

–Hace poco cumplió 70 años y el grupo ya va por los 48. ¿Algún desafío pendiente?

–Yo no sé si hay demasiadas asignaturas pendientes, creo que ya no tantas. Todo lo que viene de ahora en más es yapa, viene por añadidura por todo lo que hemos trabajado durante tantos años. ¿Tener una meta prefijada sobre algo que no hayamos hecho? No lo pensamos de esa forma.

Los Palmeras (Gentileza de los artistas)

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